Andrés Salvador
En el marco del análisis de la Unidad 3 (y de toda la Historia Constitucional Argentina según el Marco Teórico de la Cátedra C), la ausencia de una burguesía nacional autónoma y productiva tanto en la metrópoli como en las colonias es una consecuencia directa y estructural del sistema mercantilista que España implantó desde el siglo XVI. Esta relación explica el carácter “patrimonial-extractivo” del orden colonial y el “raquitismo económico” que heredará la futura comunidad política argentina.
1. ¿Qué es el sistema mercantilista?
El mercantilismo (siglos XVI-XVIII) no fue solo una teoría
económica, sino una práctica estatal orientada a fortalecer el poder
político-militar de la monarquía a través de la acumulación de metales
preciosos (oro y plata). Sus rasgos centrales fueron:
- Bullionismo: la
riqueza de una nación se mide por la cantidad de metales preciosos que
posee.
- Proteccionismo
extremo: prohibición o fuerte gravamen a las importaciones; fomento de
exportaciones.
- Monopolios
estatales y comerciales: el comercio colonial se
reservaba exclusivamente a súbditos de la Corona (Casa de Contratación en
Sevilla, flotas y galeones).
- Intervencionismo
estatal: el Estado (el Rey y sus consejos) regulaba precios, salarios,
producción y rutas comerciales.
- Colonialismo
extractivo: las colonias existían para suministrar materias primas y metales a
la metrópoli, sin desarrollar industria ni mercado interno propio.
En España este sistema se aplicó de forma extrema y rentista: en
lugar de invertir el oro y plata americanos en manufacturas nacionales, se
usaron para financiar guerras europeas (Carlos I y Felipe II) y para comprar
bienes de lujo en Flandes, Inglaterra y Holanda.
2. Cómo el mercantilismo impidió el surgimiento de una burguesía nacional
El mercantilismo español generó un círculo vicioso que destruyó las
condiciones para el nacimiento de una burguesía productiva:
- En España
(metrópoli): La Corona y la nobleza se enriquecieron con la renta colonial sin
necesidad de desarrollar industria ni agricultura capitalista. Las
ciudades castellanas (que habían intentado una vía burguesa en 1520-1521)
fueron derrotadas en Villalar. El Estado no protegió a los artesanos y
comerciantes nacionales; prefirió el monopolio real y la importación de
manufacturas extranjeras. Resultado: no surgió una burguesía industrial
nacional fuerte, solo una clase de rentistas, funcionarios y
comerciantes ligados al Estado.
- En América
(colonias): El sistema mercantilista transformó de hecho a las colonias en factorías
extractivas. El oro y plata de Potosí, Zacatecas o el Río de la Plata
no se reinvirtieron localmente: se enviaban a Sevilla. La producción
(encomienda, mita, esclavitud) se orientaba exclusivamente al mercado
exterior. Se prohibió toda industria que compitiera con la península (por
ejemplo, prohibición de viñedos, olivares o tejidos en ciertas regiones).
Los criollos ricos se convirtieron en estancieros y comerciantes
monopolistas, no en una burguesía industrial. No había mercado interno
fuerte ni acumulación de capital productivo.
Desde el eje Ambiente del OVCC: el sistema socioeconómico fue periférico
y extractivo (producción para el centro europeo), y el sistema ecológico
fue depredador (mita minera, introducción masiva de ganado). Desde el eje
Instituciones: las normas mercantilistas (Recopilación de 1680, Casa de
Contratación) chocaban con la práctica local, pero siempre al servicio del
monopolio real.
3. Consecuencia directa: ausencia de revolución democrático-burguesa
Una revolución democrático-burguesa requiere:
- Una
burguesía fuerte que impulse reforma agraria, mercado nacional y
industrialización.
- Destrucción
del orden estamental y patrimonial.
El mercantilismo español impidió ambas cosas:
- En España:
la derrota de las Comunidades (Villalar) + renta colonial → absolutismo
patrimonial.
- En
América: colonias como “factorías” → élites criollas rentistas y
dependientes, nunca una burguesía revolucionaria.
Por eso Stein & Stein, Prebisch, Ferrer y el propio Milcíades Peña
coinciden (aunque desde marcos distintos) en que España y América fueron periferia
del capitalismo europeo: sirvieron al desarrollo de Inglaterra y Holanda
sin completar su propia transición capitalista.
4. Herencia para la comunidad política argentina
Al independizarse, la Argentina recibe esta doble herencia mercantilista:
- Constitución
material dependiente y extractiva (agroexportadora).
- Ausencia
de una burguesía industrial nacional fuerte.
- Estructura
oligárquica (estancieros) que bloquea la reforma agraria.
Ese “raquitismo económico” (Peña) es el resultado estructural del
mercantilismo español: un sistema que priorizó la renta colonial sobre el
desarrollo interno.
En términos del Marco Teórico de la Cátedra: el mercantilismo configuró un Ambiente periférico, una Cultura absolutista y rentista, unas Instituciones patrimoniales y una Sociedad estamental que impidieron el surgimiento de un sujeto burgués capaz de liderar una transformación democrática.