marzo 23, 2026

Relación entre la ausencia de una burguesía nacional fuerte en España y América y el sistema mercantilista

 Andrés Salvador

En el marco del análisis de la Unidad 3 (y de toda la Historia Constitucional Argentina según el Marco Teórico de la Cátedra C), la ausencia de una burguesía nacional autónoma y productiva tanto en la metrópoli como en las colonias es una consecuencia directa y estructural del sistema mercantilista que España implantó desde el siglo XVI. Esta relación explica el carácter “patrimonial-extractivo” del orden colonial y el “raquitismo económico” que heredará la futura comunidad política argentina.

1. ¿Qué es el sistema mercantilista? 

El mercantilismo (siglos XVI-XVIII) no fue solo una teoría económica, sino una práctica estatal orientada a fortalecer el poder político-militar de la monarquía a través de la acumulación de metales preciosos (oro y plata). Sus rasgos centrales fueron:

  • Bullionismo: la riqueza de una nación se mide por la cantidad de metales preciosos que posee.
  • Proteccionismo extremo: prohibición o fuerte gravamen a las importaciones; fomento de exportaciones.
  • Monopolios estatales y comerciales: el comercio colonial se reservaba exclusivamente a súbditos de la Corona (Casa de Contratación en Sevilla, flotas y galeones).
  • Intervencionismo estatal: el Estado (el Rey y sus consejos) regulaba precios, salarios, producción y rutas comerciales.
  • Colonialismo extractivo: las colonias existían para suministrar materias primas y metales a la metrópoli, sin desarrollar industria ni mercado interno propio.

En España este sistema se aplicó de forma extrema y rentista: en lugar de invertir el oro y plata americanos en manufacturas nacionales, se usaron para financiar guerras europeas (Carlos I y Felipe II) y para comprar bienes de lujo en Flandes, Inglaterra y Holanda.

2. Cómo el mercantilismo impidió el surgimiento de una burguesía nacional

El mercantilismo español generó un círculo vicioso que destruyó las condiciones para el nacimiento de una burguesía productiva:

  • En España (metrópoli): La Corona y la nobleza se enriquecieron con la renta colonial sin necesidad de desarrollar industria ni agricultura capitalista. Las ciudades castellanas (que habían intentado una vía burguesa en 1520-1521) fueron derrotadas en Villalar. El Estado no protegió a los artesanos y comerciantes nacionales; prefirió el monopolio real y la importación de manufacturas extranjeras. Resultado: no surgió una burguesía industrial nacional fuerte, solo una clase de rentistas, funcionarios y comerciantes ligados al Estado.
  • En América (colonias): El sistema mercantilista transformó de hecho a las colonias en factorías extractivas. El oro y plata de Potosí, Zacatecas o el Río de la Plata no se reinvirtieron localmente: se enviaban a Sevilla. La producción (encomienda, mita, esclavitud) se orientaba exclusivamente al mercado exterior. Se prohibió toda industria que compitiera con la península (por ejemplo, prohibición de viñedos, olivares o tejidos en ciertas regiones). Los criollos ricos se convirtieron en estancieros y comerciantes monopolistas, no en una burguesía industrial. No había mercado interno fuerte ni acumulación de capital productivo.

Desde el eje Ambiente del OVCC: el sistema socioeconómico fue periférico y extractivo (producción para el centro europeo), y el sistema ecológico fue depredador (mita minera, introducción masiva de ganado). Desde el eje Instituciones: las normas mercantilistas (Recopilación de 1680, Casa de Contratación) chocaban con la práctica local, pero siempre al servicio del monopolio real.

3. Consecuencia directa: ausencia de revolución democrático-burguesa

Una revolución democrático-burguesa requiere:

  • Una burguesía fuerte que impulse reforma agraria, mercado nacional y industrialización.
  • Destrucción del orden estamental y patrimonial.

El mercantilismo español impidió ambas cosas:

  • En España: la derrota de las Comunidades (Villalar) + renta colonial → absolutismo patrimonial.
  • En América: colonias como “factorías” → élites criollas rentistas y dependientes, nunca una burguesía revolucionaria.

Por eso Stein & Stein, Prebisch, Ferrer y el propio Milcíades Peña coinciden (aunque desde marcos distintos) en que España y América fueron periferia del capitalismo europeo: sirvieron al desarrollo de Inglaterra y Holanda sin completar su propia transición capitalista.

4. Herencia para la comunidad política argentina

Al independizarse, la Argentina recibe esta doble herencia mercantilista:

  • Constitución material dependiente y extractiva (agroexportadora).
  • Ausencia de una burguesía industrial nacional fuerte.
  • Estructura oligárquica (estancieros) que bloquea la reforma agraria.

Ese “raquitismo económico” (Peña) es el resultado estructural del mercantilismo español: un sistema que priorizó la renta colonial sobre el desarrollo interno.

En términos del Marco Teórico de la Cátedra: el mercantilismo configuró un Ambiente periférico, una Cultura absolutista y rentista, unas Instituciones patrimoniales y una Sociedad estamental que impidieron el surgimiento de un sujeto burgués capaz de liderar una transformación democrática.