marzo 23, 2026

Nota sobre Milciades Peña y la posiscion periférica de España y América en el desarrollo del capitalismo europeo

 Andrés Salvador

Explicación de la conclusión de Milcíades Peña en el marco del análisis histórico-constitucional

Milcíades Peña, en Historia del Pueblo Argentino (edición compilada Emecé, 2012), sostiene en la página 41 (y en el capítulo dedicado a la colonización) que España y sus colonias americanas sirvieron de manera periférica al desarrollo del capitalismo europeo, sin completar nunca una revolución democrático-burguesa. Esta herencia estructural explica el “raquitismo económico” (debilidad crónica, raquítica) que heredará la futura comunidad política argentina al independizarse.

¿Por qué llega Peña a esta conclusión? 

Peña parte de una lectura marxista del proceso colonial y la sitúa en el contexto del surgimiento del capitalismo mundial en los siglos XVI-XVIII. Sus argumentos clave son:

  1. España nunca fue un centro capitalista autónomo A diferencia de Inglaterra o Francia (que completaron su revolución democrático-burguesa y desarrollaron capitalismo industrial), España permaneció como una potencia periférica dentro del sistema capitalista emergente. Recibió enormes cantidades de oro y plata americanos, pero los usó para financiar guerras dinásticas y comprar manufacturas en el norte de Europa. No generó una burguesía nacional fuerte ni un mercado interno capitalista. Su economía quedó atada al comercio colonial y al absolutismo monárquico.
  2. Las colonias americanas fueron “factorías” al servicio del capitalismo europeo América no se desarrolló como un espacio capitalista autónomo. Produjo materias primas y metales preciosos para el mercado mundial (principalmente para Inglaterra, Holanda y Francia). Peña rechaza la tesis “feudal” de la colonia y la caracteriza como capitalismo colonial o “capitalismo de factoría”: producción a gran escala para el mercado exterior, con formas de explotación (encomienda, mita, esclavitud) que combinaban rasgos precapitalistas pero servían al capital mercantil europeo. No hubo acumulación interna ni industrialización.
  3. Ausencia de revolución democrático-burguesa La revolución democrático-burguesa (tareas históricas: destrucción del feudalismo, reforma agraria, creación de un mercado nacional, industrialización y surgimiento de una burguesía nacional fuerte) nunca se completó ni en España ni en América. La independencia de 1810 no fue una revolución burguesa interna, sino un movimiento impulsado por las necesidades del capitalismo europeo (guerras napoleónicas y bloqueo continental). La oligarquía criolla y los estancieros reemplazaron a los peninsulares, pero mantuvieron una economía dependiente y agro-exportadora.
  4. Herencia directa para la Argentina independiente La futura comunidad política argentina hereda este “raquitismo económico estructural”:
    • Economía dependiente del mercado mundial (ganado, luego cereales).
    • Ausencia de una burguesía industrial nacional fuerte.
    • Estructura oligárquica latifundista que bloquea la reforma agraria y el desarrollo interno.
    • Debilidad crónica del capitalismo nacional, que se manifiesta en ciclos de boom y crisis, dependencia financiera y “raquitismo” (debilidad raquítica) del aparato productivo.

Integración con el Marco Teórico de la Cátedra

Desde el OVCC y las Notas de Recorrido (Salvador, 2026), esta tesis de Peña aporta datos empíricos útiles para analizar el Ambiente (sistema socioeconómico periférico y sistema ecológico extractivo) y la Constitución material indiana: un orden donde las instituciones (Cabildo, virreyes) y la sociedad estamental sirvieron como dispositivos de apropiación colonial al servicio del capitalismo europeo, sin generar una Constitución material autónoma ni una burguesía nacional capaz de completar las tareas democrático-burguesas.

La raquitismo económico que menciona Peña es, en términos de la cátedra, la manifestación material de una comunidad política que nace con una Constitución material dependiente y una estructura de poder oligárquica, herencia directa del orden colonial que la Carta de 1853 intentará (parcialmente) superar.

En síntesis, Peña concluye que España y América fueron periferia del capitalismo europeo porque su inserción en el mercado mundial fue como suministradoras de metales y materias primas, sin desarrollar capitalismo interno ni completar la revolución democrático-burguesa. Esa herencia estructural de dependencia y debilidad es la que recibe la Argentina independiente y explica su “raquitismo económico” histórico.

Bibliografía de referencia Peña, Milcíades. Historia del Pueblo Argentino. Buenos Aires: Emecé, 2012. Tau Anzoátegui, Víctor y Eduardo Martiré. Manual de Historia de las Instituciones Argentinas. Buenos Aires: Cathedra Jurídica, 2018. Salvador, Andrés. Notas sobre el recorrido Teórico e Histórico… UNNE, 2026. Salvador, Andrés. Estructura teórica de un Organizador Visual de Contenidos… UNNE, 2026.