enero 15, 2018

El misterioso Sacerdote-Rey de Salem Melquisedec

Notas sobre el pensamiento simbólico   

Andrés Salvador
1. Introducción

En este trabajo se reunen algunas notas sobre  la figura del misterioso rey sacerdote Melquisedec, por su interés en orden al estudio de la  cuestión propuesta por René Guenon en su libro El Rey del Mundo [ed. Fidelidad, Buenos Aires, 1985, trad. cast de Atilio Carlos Neira], relativa a la existencia de un centro espiritual "establecido, en el mundo terrestre, por una organización encargada de conservar integramente el depósito de la tradición sagrada, de origen "no humano" (apaurushêya)" [Guenon, 1985: 15-16] y que es  afirmada por el testimonio concordante de todas las tradiciones [Guenon, 1985: 103].

2. Antecedentes

El sacrificio de Melquisedec como prefiguración  y tipo del sacrificio de Cristo en el ordinario de la Misa. En la Misa del rito romano en uso antes de las reformas  posteriores al Concilio Vaticano II, se advierte que el celebrante,  tras la consagración y habiendo conmemorado la Pasión, Resurrección y Ascensión del Señor, encomienda a Dios Padre el Sacrificio eucarístico que esta celebrando, mediante una oración que presenta tres prefiguraciones  y tipos del sacrificio de Cristo que reactualiza el sacrificio de la Misa, a saber:

1. El sacrificio del justo Abel (Génesis 4, 4),

2. El del patriarca Abraham (Génesis, 22), y

3. El del misterioso sacerdote-rey Melquisedec  (Parsch, 1936: 117-119):


Ofrendas de Abel y Melchisedec
 Iglesia de San Vitale, Rávena, (s. VI d. C.)
http://sacrificium-laudis.blogspot.com/2008/06/mass-as-it-was-in-city-of-rome-part-7.html
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Sobre las cuales ofrendas dígnate mirar con ojos favorables y semblante apacible, y aceptarlas como tuviste a bien aceptar los dones de tu siervo el inocente Abel, y el Sacrificio de nuestro Patriarca Abrahán, así como también el que te ofreció tu Sumo Sacerdote Melquisedec, sacrificio aquél santo, hostia inmaculada. (Azcarate, 1944: 634).

Señala Andrés Azcarate, O.S.B. que las ultimas palabras de esta oración fueron añadidas en el siglo VI, por el Papa San León Magno como protesta contra la gnosis maniquea que encontraba impuro el sacrificio material de Melquisedec y como elogio del mismo (Azcarate, 1944: 634 nota 20).

Otra referencia a Melquisedec en la Liturgia Romana. En la Misa Votiva de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote con la que quiso el Papa Pío XI, en 1933, perpetuar el recuerdo del nuevo año centenario de la Redención hacen referencia a Melquisedec el Introito [Salmo 109, 4] y la Epístola [Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo, a los Hebreos (5, 1-11)] (Azcarate, 1944: 1194-1195).
    
3. Desarrollo

El misterioso Melquisedec. El misterio rodea a Melquisedec[1] (Parsch, 1936: 119) [cuyo nombre según San Pablo significa rey de justicia (Hebreos 7, 2)[2]] y a su sacrificio (Gubianas, 1930: 458).
El texto sagrado no nos hace conocer ni su familia ni su vida (Hebreos 7, 3), y todo lo que podemos afirmar con certeza[3] es que:

1.   Es rey de Salem (Génesis 14, 18): Explica el P. Vigouroux, que se ha creído comúnmente, siguiendo a Joséfo [Ant. Jud., I, x, 2] y a los Targums, que la ciudad de Salem, es la misma que Jerusalén; el Salmo 75,3 que llama, en el texto hebreo, a la capital de Judea, Salem [nombre que ha sido traducido por paz (paix)], confirma indirectamente esta opinión aunque ella tiene contradictores (Vigouroux, 1901a: 673; Vigouroux, 1901b: 272 y 422 nota 1). Sobre esto véase Hebreos 7, 2.

2.   Es sacerdote del Dios altísimo (Génesis 14, 18): Es decir que el adoraba al verdadero Dios (Vigouroux, 1901a: 673).

3.   Realiza un sacrificio de pan y vino ante Abraham (Génesis 14, 18).

4.  Bendice a Abraham (Génesis 14, 19-20).

5.  Abraham le paga un diezmo (Génesis 14, 20): Este pago será objeto de especiales consideraciones por San Pablo (Hebreos 7, 1-22). Recuerda Vigouroux, que es la primera vez que este canon es mencionado en las Escrituras (Vigouroux, 1901a: 670).

Abraham ofrece el diezmo a Melquisedec
Pedro Pablo Rubens (s. XVII)
Actualmente en el Museo Nacional del Prado
http://www.museodelprado.es/coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/abraham-ofrece-el-diezmo-a-melquisedec/
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Si bien Melquisedec aparece circunstancialmente en la historia de los patriarcas, no por ello su rol es menos importante (Vigouroux, 1901a: 670).

Melquisedec en los textos veterotestamentarios. Luego de que Abraham vuelve victorioso, tras derrotar a un contingente del ejercito de Codorlaomor que había saqueado Sodoma y llevado a la esclavitud a su sobrino Lot, a quien libera, la figura de Melquisedec se nos presenta en Génesis 14, 18-20 en los siguientes términos:


                                 18      Pero Melquisedec, rey de Salen, pre-
                                 sentando pan y vino, pues era sacerdote del
                                 Dios altísimo, 19) le dio su bendición, dicien-
                                 do: ¡Oh Abram!, bendito eres del Dios excelso
                                 que crió el cielo y la tierra: 20) y bendito sea
                                 el excelso Dios, por cuya protección han caído
                                 en tus manos los enemigos, Y diole Abram el
                                 diezmo de todo lo que traía.

La otra mención de Melquisedec se halla en Salmo 109 (110), en una referencia que debería entenderse en relación a la pugna entre el rey y el sumo sacerdote para regir la liturgia del Templo.

El salmo recuerda que la capacidad para el sacerdocio se otorgaba al rey en Jerusalén desde tiempos antiguos, mucho antes del nacimiento de Leví [tribu a la que pertenecía Moisés y su hermano Aarón, a cuyos descendientes (de Aarón) quedaba reservado el sacerdocio (Asimov, 1988: 123)] por lo que si en virtud de su cargo se consideraba al rey como heredero de la dignidad sacerdotal, era sacerdote “según el orden de Melquisedec” (Asimov, 1988: 457).

Este texto se ha entendido como profecía de la abrogación del sacerdocio de Aarón, y su reemplazo por el sacerdocio de Jesucristo (Vigouroux, 1901b: 447):

                                   4  Juro el Señor, y no se arrepentirá, y dijo: Tú
                                  eres sacerdote sempiterno, según el orden de
                                  Melquisedec.
[Salmo 109 (110): 4]

Abraham y Melquisedec
Juan Antonio de Frías y Escalante (s. XVII)
Actualmente en el convento de los Agustinos Recoletos en Marcilla (Navarra)
http://agustinosrecoletos.org/noticia.php?idioma=1&id_noticia=12362&id_seccion=5&idioma=1
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Melquisedec como tipo de Cristo en el Nuevo Testamento. Según Parsch, Melquisedec es de modo especial, el tipo de Cristo [quien se aplico a Si el Salmo 109 (110) de David, tal como se lee en Mateo 22, 44] (Parsch, 1936: 120) tal como lo explica  San Pablo en Carta a los Hebreos, al realzar la dignidad del sacerdocio de Jesucristo sobre el de Aarón, en donde se advierte que Melquisedec ha dado su nombre al sacerdocio de la ley nueva (Vigouroux, 1901: 670).

Cristo es “sacerdote según el orden de Melquisedec” [Salmo 109 (110)], es decir, explica Parsch, no según el orden de los sacerdotes judíos, que ofrecían sacrificios cruentos, sino según el de Melquisedec, cuya oblación era pan y vino (Parsch, 1936:120):

Hebreos 5, 5-6:

5 Así también Cristo no se arrogó la gloria de hacerse pontífice, sino que se la dio el que le dijo: eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.  6) Al modo que también en otro lugar dice: Tú eres sacerdote eternamente, según el orden de Melquisedec.

Hebreos 6, 20:

20)  donde entró Jesús por nosotros el primero como nuestro precursor, constituido pontífice por toda la eternidad, según el orden de Melquisedec.

El sacrificio de Abraham y Melquisedec
Cripta de la Catedral de Santa Maria  en Agnani – Italia (s. XIII)
http://alberkrip.wordpress.com/page/24/?pages-list
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Hebreos 7, 1-22:

1 En efecto, este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, es el que salió al encuentro de Abraham cuando volvía victorioso de la derrota de los cuatro reyes, y el que le bendijo, 2) a quien asimismo dio Abraham el diezmo de todos los despojos, cuyo nombre, en primer lugar, significa rey de justicia; además de eso era rey de Salem, que quiere decir rey de paz; 3) representado sin padre, sin madre, sin genealogía, sin ser conocido el principio de sus días, ni el fin de su vida, sino que siendo por todo esto imagen del Hijo de Dios, queda sacerdote eternamente.

4 Contemplad ahora cuán grande sea este, a quien el mismo patriarca Abraham dio los diezmos de los mejores despojos. 5) Aquellos de la tribu de Leví que son elevados al sacerdocio, tienen por la Ley orden o derecho de cobrar los diezmos del pueblo, esto es, de sus hermanos, aunque también éstos mismos vengan como ellos de la sangre de Abraham. 6) Pero aquel cuyo linaje no se cuenta entre ellos, recibió los diezmos de Abraham, y dio la bendición al que tenía recibidas las promesas. 7) Y no cabe duda alguna en que quien es menor, recibe la bendición del mayor. 8) No menos cierto es que aquí, entre los levitas, los que cobran los diezmos son hombres que mueren, cuando allá se asegura o representa como que vive aún. 9) Y (por decirlo así) aun Leví, que recibe los diezmos de nosotros, pagó diezmos en la persona de Abraham, 10) pues que todavía estaba en Abraham, su abuelo, como la planta se contiene en la simiente, cuando Melquisedec vino al encuentro de este patriarca.


El sacrificio de Melquisedec
Giovanni Battista Tiepolo (s. XVIII)
Actualmente en el Museo Nacional de Bellas Artes de la República Argentina
http://www.mnba.org.ar/obras_autor.php?autor=349&obra=98&opcion=1
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5 Y si la perfección se daba por el sacerdocio levítico (ya que en tiempo del mismo recibió el pueblo la Ley), ¿qué necesidad hubo después de que se levantase otro sacerdote nombrado según el orden de Melquisedec, y no según el de Aarón? 12) Porque mudado el sacerdocio, es forzoso que también se mude la Ley. 13) Y el hecho es que aquel de quien fueron predichas estas cosas es de una tribu de la cual ninguno sirvió en el altar. 14) Siendo como es notorio que nuestro Señor nació de la tribu de Judá, a la cual jamás atribuyo Moisés el sacerdocio. 15) Y aun esto, se manifiesta mas claro: supuesto que sale a la luz otro sacerdote a semejanza de Melquisedec, 16) establecido, no por ley de sucesión carnal como el de Aarón, sino por el poder de su vida inmortal. 17) Como lo declara la Escritura, diciendo: Tu eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. 18) Queda, pues, mudado el sacerdocio, y, por lo tanto, abrogada la Ley u ordenación antecedente, a causa de su inutilidad e insuficiencia, 19) pues que la Ley no condujo ninguna cosa a perfección, sino que lo que conduce a ella es una esperanza mejor, sustituida en su lugar, por la cual nos acercamos a Dios.

20 Y además, este sacerdote, Jesucristo, no ha sido establecido sin juramento (porque, ciertamente, los otros fueron instituidos sacerdotes sin juramento; 21) mas Éste lo fue con juramento, por aquel que le dijo: Juró el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote por toda la eternidad), 22) por lo que es mucho mas perfecto el testamento de que Jesús salió fiador.

Melquisedec, los santos paganos del Antiguo Testamento y la afirmación de una tradición primitiva. Explica el P. Ramiro Sáenz, que en la  historia sagrada de los judíos aparecen con frecuencia santos paganos, citando entre ellos a Noé, Job, Lot, la reina de Saba, Naaman y por cierto a Melquisedec[4] (Sáenz, 1993: 86-87)[5].  

Sacrificio de Melchizedek
Detalle del altar mayor neogótico (s. XX)
Parroquia de San Pedro - Sarleinsbach (Alta Austria)
http://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Datei:Sarleinsbach_Pfarrkirche_-_Hochaltar_4.jpg&filetimestamp=20110303201038
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La idea de una Revelación y Alianzas cósmicas y su relación con la humanidad primitiva anterior a Abraham, marco este en el que localizamos a la figura de Melquisedec, debe examinarse desde la afirmación de una tradición primitiva, dada por la ciencia que el primer hombre recibió de Dios al mismo tiempo que la existencia (por lo que es llamada tradición adámica), y con la que la religión primitiva se confundía, y que transmitida de generación en generación, seria en consecuencia común a las diversas familias humanas y tan vieja como ellas (Maritain, 1943: 14)[6].


4. Bibliografía

Asimov, Isaac  1988:     
Guía de la Biblia. Antiguo Testamento.
Barcelona, ed. Plaza & Janés, trad. cast. de Benito Gomez Ibáñez, 1988.

Azcarate, O.S.B., Andrés  1944:      
Misal diario para América.
Buenos Aires, ed. Litúrgica Argentina, 1944.

Gubianas, O.S.B., Alfonso Mª   1930:     
Nociones Elementales de Liturgia.
Barcelona, ed. Rafael Casulleras, 1930.

Maritain, Jacques  1943:    
Introducción a la filosofía.
Buenos Aires, ed. Club de Lectores, trad. cast. de F. Leandro de Sesma, O. C., 1943.

Parsch, Pío  1936:    
Sigamos la Santa Misa.
Barcelona, ed. Luis Gili, trad. cast. de Antonio Sancho, 1936.

Sáenz, P. Ramiro  1993:    
Un encuentro de dos mundos: El paganismo azteca ante la fe Cristiana.
en Gladius. Año 9 - Nº 26 11 de Abril de 1993. Pascua de Resurrección, pp. 83-119.

Torres Amat, Félix  1992:     
Sagrada Biblia.
Buenos Aires, ed. Cisplatina, 1992.

Vigouroux, F.   1901a:   
Manuel Biblique . Ancient Testament. Tome Premier.
Paris, ed. A. Roger et F. Chernoviz, 1901.

Vigouroux, F.   1901b:   
Manuel Biblique . Ancient Testament. Tome Second.
Paris, ed. A. Roger et F. Chernoviz, 1901.


Melquisedec, Abraham, Moises y Samuel
Detalle de la catedral de Chartres (s. XII)
http://eramodal-mahaos.blogspot.com/2009/12/foto-galeria.html
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[1] En este sentido explica el P. Vigouroux, algunos concluyeron que era un ángel, o bien el Mesías, el Hijo de Dios, o el Espíritu Santo, pero estas hipótesis son sin fundamento: ellas contradicen el lenguaje de los Libros Santos, y sus autores han sido mirados por los Padres como heréticos. Otras suposiciones que ven en Melquisedec a Sem o Cham, hijos de Noe, Henoch, Job, etc., tampoco son mas fundadas (Vigouroux, 1901a: 673).

[2] Según Isaac Asimov, Melquisedec es el equivalente cananeo del nombra acadio Sargón (Asimov, 1988: 66).

[3] Sobre Melquisedec, Vigouroux remite a San Jerónimo, Ep. LXXXIII ad Evangelum, t. XXII, col. 678-681; San Epifanio, De hæres., LV, t. XLI, col. 971-987; San Agustín, Quæst. In Gen., 72, t. XXXIV, col. 567; De hæres., 34, t. XLII, col. 31; San Juan Crisóstomo, De Melchisedecho, t. LVI, col, 257-262; San Cirilo de Alejandría, Glaph. In Gen., I. II, nos. 7-11, t. LXIX, col. 98-110; Teodoreto, Hæret. Fab. Compendium, t. LXXXIII, col. 391-394 (Vigouroux, 1901a: 673 nota 2).

[4] El P. Sáenz sigue en esto a Jean Daniélou,  Los santos paganos del Antiguo Testamento, ed. C. Lohlé, Buenos Aires, 1960 (Sáenz, 1993: 87 nota 13).

[5] El P. Sáenz recuerda que en el Nuevo Testamento, se habla de lo que el llama buenos paganos, a los que se denomina “temerosos de Dios” (Hech, 10.2; 13.16; 16.14) o “adoradores de Dios” (Hech. 13.43; 16.14; 17.4; 18.7). Señala en punto a esto como ejemplo, el conocido caso del centurión romano elogiado por Cristo: “ni en Israel he encontrado tanta fe” (Lc. 7.9) (Sáenz, 1993: 91).

[6] Véase en relación a la cuestión el trabajo de Luis M. Seligmann Silva, Tradición de los primitivos y filosofía griega, en Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía. Mendoza - Argentina, Marzo 30 - Abril 9, 1949, Tomo III, Universidad Nacional de Cuyo, Buenos Aires, 1950, pp. 2041-2049.


[15.05.11]

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