febrero 26, 2017

Decapitación ritualizada de cazadores-recolectores de 9000 años

Texto original 9,000-year-old hunter-gatherer ritualised decapitation, pasthorizonspr.com, September 23, 2015  - Trad. cast. de Andrés Salvador
 Decapitación ritualizada de cazadores-recolectores
 de 9000 años

Entierro 26 de Lapa do Santo. Image: Gil Tokio - Crédito: pasthorizonspr.com

Pocos hábitos amerindios impresionaron a los colonizadores Europeos más que la toma y exhibición de partes del cuerpo humano, especialmente cuando la decapitación estaba involucrada. Aunque disputada por algunos autores, se ha hecho ampliamente aceptado que la decapitación era común entre los Nativos Americanos a través del continente entero.

La evidencia arqueológica confirma que la práctica tiene profundas raíces  cronológicos. En América del Sur, la decapitación más antigua ocurrió en los Andes y data de ca. 3000 años antes del presente. Dado que todos los otros casos arqueológicos sudamericanos ocurren en los Andes (por ejemplo, Inca, Nazca, Moche, Wari, Tiwanaco) se asumió que la decapitación fue un fenómeno Andino tanto en sus orígenes como en su más inequívoca expresión.

La práctica es mucho más antigua

Sin embargo, un equipo internacional liderado por André Strauss, del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology en Leipzig, Alemania, ha descubierto que este tipo de práctica es mucho más antigua de lo que previamente se pensaba y no se restringe a la franja occidental del continente. En un paper el reporta el descubrimiento en la zona arqueológica de Lapa do Santo (centro-este de Brasil) de un caso de la decapitación humana datado de más de 9.000 años antes del presente, usando acelerador de espectrometría de masas. El entierro se compone de un cráneo, mandíbula, el primero de seis vértebras cervicales y dos manos cortadas de un hombre adulto. La mano derecha se colocó sobre el lado izquierdo de la cara con falanges distales apuntando a la barbilla mientras que la mano izquierda se colocó sobre el lado derecho de la cara con falanges distales apuntando a la frente.

Utilizando un microscopio confocal que puede generar modelos tridimensionales de las marcas de corte se determinó que los tejidos blandos se retiraron usando escamas [=flakes] de piedra. De acuerdo con un equipo de expertos forenses que participaron en este estudio la eliminación definitiva de la cabeza no fue el resultado del corte, sino en vez de tirar y girar hasta que la separación fue conseguida.

No es un extraño

Aunque la perspectiva Occidental siempre ha entendido la decapitación en el contexto de la violencia y castigo entre grupos, los registros arqueológicos y etnográficos apuntan a un escenario más complejo en el Nuevo Mundo. "El análisis químico de los isótopos de estroncio hecho en este estudio indica que el individuo decapitado no era una persona ajena al grupo", dice Domingo Carlos Salazar-García, del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology. "Por lo tanto, probablemente no era un enemigo derrotado sino en su lugar un miembro de la comunidad".

Los investigadores proponen que la decapitación de Lapa do Santo no fue un acto de violencia contra el enemigo sino en su lugar parte de un conjunto más amplio de los rituales mortuorios que implican un fuerte componente de manipulación del cuerpo. La disposición cuidadosa de las manos sobre la cara es compatible con un importante componente de la exhibición pública en el ritual que podría haber trabajado para mejorar la cohesión social dentro de la comunidad. "Esta decapitación ritualizada atestigua la temprana sofisticación de los rituales mortuorios entre cazadores-recolectores en las Américas", dice el primer autor André Strauss. "Por otra parte, el hallazgo de Lapa do Santo duplica la profundidad cronológica de la práctica de la decapitación en América del Sur. Geográficamente, se amplía el rango conocido de la decapitación en más de 2.000 kilómetros, lo que demuestra que durante el Holoceno temprano esto no fue un fenómeno restringido a la parte occidental del continente como se asumió previamente".

Siga el enlace para trabajo completo e imágenes:

http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0137456

Nota Traducción castellana de Andrés Salvador (Sujeta a revisión). Las notas entre corchetes son del traductor.

Fuente 9,000-year-old hunter-gatherer ritualised decapitation, pasthorizonspr.com, September 23, 2015  - Trad. cast. de Andrés Salvador

febrero 15, 2017

Yuval Noah Harari: "La mayoría de la gente será innecesaria en el siglo XXI"

Por su interés reproducimos aquí el reportaje que Ernest Alós reliza en el Periodico (Barcelona) al historiador Yuval Noah Harari, en el que este hace detallada referencia a los cambios tecnológicos e ideológicos que se producirían en el próximo siglo y lo que ello podria suponer para el sistema de valores humanísticos predominantes en el siglo XX. Texto original Ernest Alós, Yuval Noah Harari: "La mayoría de la gente será innecesaria en el siglo XXI", elperiodico.com, 10 de Octubre del 2016

Yuval Noah Harari: "La mayoría de la gente será 
innecesaria en el siglo XXI"

El historiador israelí, autor de 'Sapiens', pinta un negro futuro para la humanidad en su nuevo libro, 'Homo deus'

Yuval Noah Harari, en Barcelona. Ferran Sendra


Lunes, 10 de Octubre del 2016 - 19:34 CEST

Con libros como ‘Sapiens. Breve historia de la humanidad’, el joven historiador israelí Yuval Noah Harari (1976) ha sido leído y recomendado por lectores como Barack Obama o Mark Zuckerberg. La élite de la élite que puede hacer realidad, o no, los negros presagios sobre el futuro de nuestro género que plantea en ‘Homo Deus. Una breve historia del mañana’ (Debate / Edicions 62), el libro sobre el que este martes debatirá con Jorge Wagensberg en el ciclo Converses a la Pedrera (19 horas, entradas agotadas). En él expone que en el último siglo la humanidad ha reducido drásticamente el hambre, ha retrasado la muerte y acotado las guerras. Ese proceso puede seguir progresando para conseguir más felicidad (pero gracias a la bioquímica) y más longevidad (para unos pocos) hasta llegar a crear una nueva figura, el ‘Homo deus’, con capacidades que nuestros ancestros reservaban a los seres divinos. Pero ese planteamiento aparentemente optimista es un ‘macguffin’, y la historia puede ir por otros derroteros, mucho más funestos. Y es que uno de los méritos de Harari es su habilidad para utilizar recursos narrativos…

Así que de optimismo nada, ¿no? El primer capítulo del libro es una historia simple, la que nos suelen explicar científicos y futurólogos sobre lo que sucederá en los próximos 100 años. Una simple proyección del presente sin grandes cambios. En el pasado conseguimos superar el cólera, el tifus y la tuberculosis y ahora venceremos el cáncer y el alzhéimer y encontraremos la manera de rejuvenecer el cuerpo. Pero en la mayor parte del libro lo que hago en realidad es complicar la historia. No solo porque vaya a haber imprevistos sino porque los ideales fundamentales que nos impulsaron en esta dirección están en peligro, pueden colapsar. En el próximo siglo encararemos no solo cambios tecnológicos sino también ideológicos. Y la idea de que podemos mantener los valores humanísticos que han sido predominantes durante el siglo XX, solo que con una mejor tecnología para hacer realidad estos ideales, es muy naïf.

¿Así, la libertad, la democracia, los derechos humanos, cree que son valores que corren peligro? Sí, por supuesto. Las ideas fundamentales de las democracias liberales con las que estamos familiarizados, como ‘un hombre un voto’, en un mundo con castas biológicas, ciborgs e inteligencia artificial pueden quedar completamente obsoletas. Los superricos podrán conseguir para sí mismos o para sus hijos capacidades que les harán superiores a la población media, que no podrá competir, y la brecha se hará cada vez mayor. Hoy no, y por eso el hijo de un pobre aún tiene alguna oportunidad. Cuando haya estas diferencias biológicas no tendrá ninguna.

Quedémonos de momento dentro de esta narración que dice que viviremos más y nuestra especie mejorará. Toda la humanidad no se convertirá en ‘homo deus’. Solo unos pocos. ¿Y los demás? Durante el siglo XX la igualdad fue quizás el valor más importante de la humanidad. En gran parte, la historia del siglo XX es una historia de victorias, incompletas por supuesto, sobre la desigualdad. El mundo es ahora mucho más igualitario entre razas, entre clases, entre géneros, incluso entre padres e hijos. Esto ahora quizá va a invertirse. Veremos mayores desigualdades que en cualquier otro momento de la historia. Podremos ver a una pequeñísima minoría de personas que monopolice el poder económico y político, los algoritmos y la tecnología, y utilice este enorme poder para empezar a mejorar biológicamente y crear clases biológicas. Esto es abstracto, así que podemos poner un ejemplo: pensemos por ejemplo en los coches con pilotaje autónomo. Serán casi inevitables en los próximos 10 o 20 años. Hoy, millones de personas comparten las decisiones sobre la movilidad. Taxistas, conductores, profesores de autoescuelas, guardias de tráfico… Dentro de 20 años todos los vehículos estarán conectados a una única red que estará controlada por un único algoritmo. ¿Y quién será el propietario? Quizá una corporación como Google controlará toda la red de transporte de Barcelona. Ese es el tipo de monopolización del poder que puede venir.

Usted dice que en esa sociedad la clase mayoritaria pasaría a ser la de los innecesarios. El momento más inquietante del libro es cuando usted plantea que ya hay un modelo de cómo sería esa relación entre superhombres y homo sapiens: la forma como hoy nosotros tratamos a los animales. Bueno, me parece que no se los comerán, no creo que lleguemos a eso. No creo que la gente vaya a ser criada en granjas como en ‘Matrix’, eso no es realista… las máquinas no necesitan comer personas. Lo que quiero dar a entender es que en el siglo XX las mejoras en la vida del humano medio se produjeron sobre todo debido a que los gobiernos, en todo el mundo, establecieron sistemas masivos de educación, salud y del estado del bienestar. Hasta Hitler necesitaba que millones de alemanes estuvieran en condiciones de servir en la Wehrmacht y trabajar en las fábricas. Tenía sentido invertir en su bienestar. En el siglo XXI las élites perderán sus incentivos para invertir en la salud, la educación y el bienestar de la mayoría porque la mayor parte de la gente será innecesaria. Esto no significa que los vayan a exterminar de forma activa, solo que los gobiernos invertirán cada vez menos en ellos. Y esto ya está sucediendo ahora en el todo el mundo.

¿El futuro se parecerá a esas sociedades del pasado en que el 20% de la población podía morir de hambre sin que se inmutaran en el palacio real? Podría ser algo así. Tenemos que ser muy realistas: durante la mayor parte de la historia, la mayor parte de la gente ha sido insignificante para las élites y los centros de poder. Hemos vivido en una sociedad muy especial, en la que solo durante los siglos XIX y XX las masas han sido vitales para la economía y por lo tanto han tenido derechos. Que ya no sean necesarias por razones económicas o militares tendrá consecuencias desastrosas sobre las personas.

Hubo otra razón: leyeron a Marx, creyeron en la amenaza de una clase obrera organizada y reaccionaron preventivamente. Tienes el argumento ético, que debería ser suficiente, pero me temo que no lo es. Marx escribía en el siglo XIX bajo la idea de que el proletariado era el elemento imprescindible para la economía. Y que la huelga general era su arma irresistible. Pero ahora es irrelevante. La mayoría de las personas serán económicamente innecesarias. ¿A quién le importa que hagan huelga los mendigos? ¡Los algoritmos no van a la huelga!

¿Hay hoy alguna amenaza que disuada al poder de dejar a la mayoría de población a la intemperie? No lo sabemos. Cuanto más globalizada y automatizada es la economía, menor es el poder de la clase obrera. Creo que esta es una de las razones por las que la gente vota a Donald Trump en EEUU, por el Brexit en el Reino Unido o por los nuevos partidos en España, Grecia e Italia. La gente se da cuenta de que está perdiendo su poder e intenta desesperadamente demostrar al sistema que aún lo tiene votando todo tipo de políticas antiestablishment. Pero temo que es un gesto. No consigo adivinar cuál puede ser la amenaza que pueda invertir esa concentración de recursos que hace que las 60 personas más poderosas tengan más riqueza que el 50% de la población mundial, 3.500 millones de personas.

Le pone nombre a ese futuro amenazante. Dataísmo. ¿Cómo lo define? Para dar una definición breve: dataísmo es la situación en la que, con suficientes datos biométricos sobre mí y suficiente poder computacional, un algoritmo externo puede entenderme mejor de lo que yo me entiendo a mí mismo. Y una vez existe este algoritmo, el poder pasa de mí, como individuo, a ese algoritmo, que puede tomar mejores decisiones que yo. Esto empieza con cosas simples, como el algoritmo de Amazon que te propone libros, o los sistemas de navegación que nos dicen qué camino tomar. Eran decisiones que tomábamos basándonos en nuestros instintos y conocimientos. Ahora la gente cada vez confía más en aplicaciones y sigue instrucciones del teléfono móvil. Y esto irá pasando también en decisiones más importantes, cómo en qué universidad estudiar, a quién votar… Iremos cediendo poder de decisión, y no porque lo decida un poder dictatorial, sino que seremos nosotros quienes querremos hacerlo. Hay departamentos de policía de EEUU en los que es un algoritmo el que decide dónde se debe desplegar a los patrulleros en función de los patrones de delincuencia, no un sargento veterano como antes. Tengo un amigo en Israel que está investigando en una inteligencia artificial que actúe como tutor de los niños las 24 horas del día y les enseñe todo. Por supuesto los algoritmos no acertarán en el 100% de las ocasiones… pero no lo necesitan, solo necesitan ser mejores que un humano medio, y eso no es tan difícil.

Dice usted que este es solo un futuro posible. ¿Qué posibilidades tenemos de hacer que no sea así? ¿Hacer nuestros datos tan opacos como sea posible? ¿Confiar en nuestras propias habilidades? Aún tenemos mucho margen para elegir cuánta autoridad ceder a nuestro móvil. Pero hay un campo en el que será muy difícil resistir a esta evolución, el de la medicina. En 20 o 30 años, el tipo de cuidados médicos que podrás recibir si renuncias a tu intimidad será tan, tan superior al que tenemos ahora que muy poca gente elegirá preservar su privacidad. Si un Googledoctor puede monitorizarte 24 horas al día, todo lo que sucede en tu cuerpo, y puede reconocer el inicio de una gripe, de un cáncer o un alzhéimer cuando sea tratable, y has de elegir entre intimidad y salud, el 99% de la gente elegirá salud y le dará permiso al Googledoctor. Tomemos otro ejemplo: la gente dice que el futuro de la moneda es bitcoin, que eso será irresistible. Pero una economía basada en el bitcoin hará perder a los gobiernos cualquier capacidad de política monetaria y de garantizar el pago de los impuestos. No creo que sea inevitable. Aún tenemos la posibilidad de tomar otras decisiones políticas: por ejemplo desarrollar una divisa electrónica controlada por los gobiernos, con sus ventajas pero sin anonimato. Aquí podemos elegir entre dos futuros muy distintos.

Usted dice que en su libro expone una “predicción histórica”. Parece una contradicción entre términos. Y muchos historiadores no estarán de acuerdo con usted en que su trabajo sea el de especular con escenarios alternativos, ni en el pasado ni mucho menos en el futuro. ¿Cómo entiende usted la labor del historiador? Creo que el papel del historiador es el de plantear diferentes posibilidades. La mayoría de la gente, cuando observa el mundo, cree que lo que ve es natural, inevitable. Los historiadores somos importantes porque reconstruimos el proceso por el cual el mundo ha llegado a ser como es, cómo el capitalismo y el Estado Nación son las formas de organización dominantes hoy, y entendemos las fuerzas que nos han llevado hasta aquí y también los accidentes que han ocurrido durante este proceso y las alternativas que podrían haberse hecho realidad. Porque los historiadores no ven el presente como algo natural y eterno. Debemos utilizar este conocimiento para mirar hacia el futuro con una perspectiva más abierta, para darnos cuenta de que hay alternativas a los sistemas políticos, económicos y sociales que dominan el mundo hoy. Y esto es lo que intento hacer. No predecir el futuro, algo que es imposible, sino abrir mentes y pensar de una forma más creativa sobre el futuro.

Habla de las guerras y el hambre en África como problemas a corto plazo, y del cambio climático como una preocupación a medio plazo, pero parece que le da menos importancia que a las amenazas a largo plazo de esa sociedad de la inteligencia artificial. ¿Pero llegará, si finalmente el agua nos llega literalmente al cuello? Mi temor es que el cambio climático puede destruir la mayoría de sistemas ecológicos, la mayoría de los animales y plantas, la mayoría de la gente, pero que la ciencia y la tecnología serán capaces de salvar a las élites. Así que el el calentamiento global puede acelerar ese proceso del que estábamos hablando. El peligro es que la élite política y económica, ni que sea de forma inconsciente, siente que podrá escapar de ese desastre ecológico.

Fuente Ernest Alós, Yuval Noah Harari: "La mayoría de la gente será innecesaria en el siglo XXI", elperiodico.com, 10 de Octubre del 2016

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/entrevista-yval-noah-harari-homo-deus-5482036

febrero 01, 2017

La violencia y el cambio climático en la prehistoria de Egipto y Sudán

Texto original: Renée Friedman, Violence and climate change in prehistoric Egypt and Sudan, British Museum blog, July 14, 2014 - Trad. cast. de Andrés Salvador
La violencia y el cambio climático en la prehistoria de Egipto y Sudán

Renée Friedman, curador del Museo Británico

Lo que comenzó hace dos años como un reordenamiento de algunos casos en la Galería del Temprano Egipto  (Sala 64) para resaltar las nuevas adquisiciones, gracias a la generosidad de Raymond y Beverly Sackler, se convirtió en una renovación total, con nuevos temas y pantallas en todas partes [throughout]. Esto también nos ha dado la oportunidad de integrar algunas de las investigaciones más recientes sobre los  períodos tempranos, de formación de la civilización egipcia y presentar nuestra mejor comprensión de la misma.

La civilización del Antiguo Egipto es el producto de más de 5.000 años de desarrollo. La galería se centra en los primeros, prehistóricas, fases de este desarrollo desde 8600 a.C. a 3100 a.C., cuando Egipto unificado se convierte en el primer estado nación en el mundo.También se destacan los avances en la ideología y la tecnología durante la Primera y la Segunda Dinastía que allanaron el camino para la Era de las Pirámides del Reino Antiguo. Para ilustrar estas historias hemos creado nuevos dsiplays de objetos que se tenía de la colección, así como una selección de los materiales solo recientemente adquiridos.

Excavaciones en Jebel Sahaba, 1965 (Foto: Archivo Wendorf, British Museum)

Mapa del cementerio 117 en Jebel Sahaba. Los puntos rojos indican los que experimentaron una muerte violenta.

Entre las mas excitantes de las nuevas adquisiciones están los materiales de el sitio de Jebel Sahaba, ahora en el norte de Sudán, que fueron donados al Museo por el Dr. Fred Wendorf en 2002. Excavando aquí en 1965-1966, como parte de la campaña financiada por la UNESCO para salvar los sitios destinados a ser inundados por la construcción de la represa de Asuán [Aswan High Dam], el Dr. Wendorf encontró un cementerio (sitio 117) que contiene al menos 61 individuos que datan de hace unos 13.000 años. Este descubrimiento es de gran importancia por dos razones. En primer lugar, como un cementerio designado, evidentemente utilizada por varias generaciones, es uno de los más tempranos cementerios formales en el mundo. Antes de este descubrimiento, sólo tumbas aisladas, o cúmulos de hasta tres cuerpos habían sido conocidos en el Valle del Nilo. Pero quizás aún más importante, de los 61 hombres, mujeres y niños enterrados en Jebel Sahaba, al menos el 45% de ellos murió de heridas recibidas, haciendo de esta la evidencia más temprana de violencia entre comunidades en el registro arqueológico. Virutas y partículas de cuarzo, los restos de flechas y otras armas, fueron encontrados mezclados con y en algunos casos todavía incrustados en los huesos de 26 personas, mientras que marcas de corte se encuentran en los huesos de los otros.

Foto de la excavación de dos víctimas de la violencia presentada en la Sala 64 (entierros 20 y 21). Los lápices apuntan a fragmentos de armas mezclados con los huesos. (Foto: Archivo Wendorf, British Museum)

Imagen de microscopio electrónico de barrido de un fragmento de arma incrustada en la pelvis ósea del Entierro 21, Jebel Sahaba

Un caso especial muestra dos de las desafortunadas víctimas  (entierros 20 y 21) y los restos de las armas reales que los mataron, recreando los entierros, como ellos fueron encontrados. Esta es la primera vez que estos esqueletos han sido mostrados públicamente. Ambos eran hombres adultos, enterrados juntos en la posición estándar flexionada, sobre su lado izquierdo, cabeza hacia el sur [head south], faz orientada al este [facing east]. Se encontró un total de 19 fragmentos de armas en y entre los huesos del Entierro 21 por los excavadores originales, incluyendo uno todavía  alojado en la pelvis. Sin embargo, la conservación moderna de los cuerpos en preparación para el display ha hecho ahora posible ver con gran magnificación las más pequeñas virutas. La investigación en curso también está estudiando la velocidad y direccionalidad de las flechas y armas basados ​​en marcas de corte y otras micro-trazas en los huesos, lo que puede permitirnos recrear la incursión letal. Es evidente que el conflicto era brutal y parece que ha sido bastante constante, como también  lesiones curadas se han observado.

Las razones de toda esta violencia muy probablemente se reduce al clima.   Los glaciares de la Edad de Hielo que cubren gran parte de Europa y América del Norte en este momento hacen el clima en Egipto y Sudán frío y árido. El único lugar para ir era al Nilo, pero su régimen era erratico: dependiendo de la fecha exacta, el río era o bien alto y salvaje, o baja y lento. De cualquier manera, había poca tierra viable en el que vivir, y los recursos deben haber sido escasos. La competencia por los alimentos puede haber sido la razón del conflicto a medida que más grupos se acumulaban alrededor de las mejores zonas de pesca y  recolección y no estaban dispuestos o eran incapaces de alejarse. Otros dos cementerios encontrados por el Dr. Wendorf en la vecindad sugieren que varias otras unidades sociales o tribus pequeñas, también considerabann esta área su hogar y esto puede haber causado fricción. Sin embargo, los cuerpos en los otros cementerios no muestran la evidencia de la violencia sostenida vista en el Cementerio 117, lo que sugiere que este grupo era o muy desafortunado o que el cementerio fue asignado específicamente para las personas que murieron de muerte violenta. A medida que más investigación se lleve a cabo en la colección única ahora alojada en el Museo, sin duda aprenderemos más sobre la vida en aquellos precarios tiempos.

La paleta Battlefield (EA 20791)

Por supuesto, la gente de Jebel Sahaba no fueron las únicas víctimas de la violencia. La galería, recientemente reformado, también cuenta con el regreso de la popular mesa de autopsia virtual que permite una mirada más profunda en el Hombre de Gebelein y su desafortunado final. Para los restos reales de esta muy bien conservada momia natural,  el nuevo display tiene como objetivo recrear su tumba con la mayor precisión que los registros que sobreviven lo permitan. Sir Wallis Budge, Guardian del Departamento Egipcio desde 1894 a 1924, afirma haber sido testigo de la excavación del Hombre de Gebelein en 1899 y relata que la tumba estaba cubierta por losas de piedra y el cuerpo estaba rodeado de macetas y otros objetos. La simulación de algunas losas de piedra no era un problema, pero resultó imposible determinar qué elementos vinieron específicamente de su tumba. Aquellos que ahora lo acompañan por lo menos vienen de Gebelein y datados alrededor del 3500 a.C., el tiempo del que pensamos que es el Hombre de Gebelein. Este fue un período en el que varios centros regionales comenzaron a competir por el poder y el territorio, lo que conduce finalmente a la unificación de Egipto unos 400 años más tarde. La violencia sin duda jugó un papel en este proceso (como se hace claro en la intrincadamente tallada paleta de Battlefield, antes de reunirse con su pieza reparada préstamo a largo plazo por parte del  Ashmolean Museum, Oxford) y la herida de arma blanca en la espalda del Hombre de Gebelein le puede marcar como una desafortunada víctima de su tiempo.

Pieza de juego de Marfil (EA 64093). Catering para la otra vida real, juegos de mesa y piezas de juego para Mehen, el juego de la serpiente, fueron algunos de los objetos colocados en las tumbas de los reyes de la Primera Dinastía.

Este período no era todo  asesinato y caos [mayhem]. Otros temas en la Galeria incluyen cómo ha preservado el cambio climático para nosotros una mirada a los mismos comienzos de la civilización egipcia antigua en la vida de los pastores que vivían en lo que hoy es el desierto del Sahara desde alrededor del 8600 a.C. hasta que el clima seco los forzó a ellos hasta el Nilo. Ahí adoptaron la agricultura, poniendo en marcha los desarrollos sociales y tecnológicos que llevaron directamente a la llegada de la civilización egipcia Dinastica en torno al 3100 antes de Cristo. La galería incluye displays que ilustran las creencias de la vida futura, los tempranos dioses, la primera escritura y las innovaciones tecnológicas, así como una mirada a la suntuosa vida futura de los reyes de la Primera Dinastía.

Máscara de cerámica encontrada recientemente en Hieracómpolis, representada en yeso en la Sala 64, cortesía de la Hierakónpolis Expedición.

Trabajando en la galería, gracias a la bondad de Tom y Linda Heagy, también he sido capaz de integrar algunos de los descubrimientos recientes (en imágenes y yesos) de las excavaciones patrocinadas por el Museo Británico en el sitio de Hieracómpolis, el mayor sitio del periodo predinástico formativo. Hallazgos allí están ayudando a trazar el desarrollo de algunas de las características que vienen a tipificar la antigua civilización egipcia. La investigación actual en otros sitios tempranos también se cuenta, gracias a la colaboración de muchos colegas, demasiado numerosos para mencionar, que tan amablemente suministraron información y fotografías, a menudo con poca antelación. A través del display, espero que los visitantes podrán obtener una mejor comprensión de Egipto y su origen - un fascinante laboratorio de experimentación dinámica - y la deuda que los egipcios de tiempos posteriores adeudan a sus tempranos antepasados​​.

Nota: Traducción castellana de Andrés Salvador (sujeta a revisión). Las notas entre corchetes y los subrayados son del traductor.

Fuente: Renée Friedman - Violence and climate change in prehistoric Egypt and Sudan - British Museum blog - July 14, 2014

noviembre 08, 2016

Materiales para el estudio de los antecedentes de la idea de representación y formación de los partidos políticos 2

De las Facciones políticas a los Partidos políticos

Facción política Los partidos políticos tienen su origen en un escenario teórico que distingue entre Estado y Sociedad, por lo que para designar a los grupos con un común propósito político que actúan en escenarios donde, en un plano material y teórico, no está presente dicha distinción, empleamos el termino facción política [=Political faction].

Origen del termino: El término facción políticas se toma de uno de los Ludi (en latín, juegos, en singular, ludus) romanos más populares, el de la carreras de carros (Latin: ludi circenses)

En la antigua Roma la palabra latina factio denota originalmente a cualquiera de los equipos de contendientes para la carrera de carros en el circus, cada uno distinguible por el color de su vestido [Online Etymology Dictionary, entrada: faction (n.1)].

Las cuatro facciones más importantes fueron los Rojos, los Azules, los Verdes y los Blancos, según escribe Tertuliano a principios del siglo III originalmente había dos facciones:

“Carros, siendo por estos inventores puesta en uso, con buena razón causó que los carreteros también sean vestidos en los colores de la idolatría. En el principio había dos caballos solamente, blanco y rojo” y explica: “El blanco era sagrado para el invierno debido a la nieve blanca, la roja para el verano debido al enrojecimiento del Sol. Pero después, cuando la lujuria, así como la superstición habían avanzado en el crecimiento, algunos consagraron el rojo a Marte, otros el blanco de los Céfiros, y un verde alguno además a la Madre Tierra o para la Primavera, un azul alguno para el Cielo y el Mar o para el Otoño. Pero al ver que cada suerte de idolatría es condenada de Dios, seguramente esto también es condenado, que es la oferta no consagrada a los elementos del universo” [Tertuliano (De spectaculis 9.5) en: C. Dodgson, Tertullian Vol. 1. Apologetic and Practical Treatises. (1842). pp.187-219. De Spectaculis / Of Public Shows, IX. Trad. cast. de Andrés Salvador].

Con el tiempo, las corrientes políticas podrían llegar a ser asociadas con algún equipo, en Constantinopla Bizantina, dos de esas facciones de carro, azul y verde, repetidamente hizo o rompió las demandas de candidatos al trono imperial.

En la raíz del poder político eventualmente adquirido por las facciones estaba el hecho de que desde mediados del siglo V, la creación [Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, entrada: creación, 3. f. Acción de crear (hacer a alguien lo que antes no era)] de un emperador requería que el debiera ser aclamado por el pueblo [Liebeschuetz, John Hugo Wolfgang Gideon (2003). "Shows and Factions". The Decline and Fall of the Roman City. Oxford, United Kingdom: Oxford University Press, p. 211].

Las facciones también intervenían en materia teológica aun cuando la hipótesis que sostiene que los Verdes tendían al Monofisismo mientras que los Azules permanecían en la Ortodoxia esté en disputa [Evans, James Allan Stewart (2005). "The Nika Revolt of 532". The Emperor Justinian and the Byzantine Empire. Westport, Connecticut: Greenwood Publishing Group, p. 17; Liebeschuetz 2003, p. 215]

Ejemplos de facciones políticas: Las siguientes son algunas de las facciones políticas del mundo antiguo, medieval y moderno [en este caso cuando la distinción entre Estado y Sociedad es material pero aun no teórica como ocurre en el siglo XVIII y primeras décadas del XIX]:

Optimates y populares en el Senado Romano: Los optimates (del latín optimātes, 'los hombres excelentes' también conocidos como los boni, "Buenos Hombres") y los popularii ('[a favor] del pueblo', en singular popularis) Son facciones de la República romana tardía (a partir de finales del siglo II a. C). P. A. Brunt los describe en estos términos: “La destrucción de Tiberio y de toda su política como tribuno dividió al pueblo en dos partes. Los plebeyos, que ahora significaba los pobres, contra la facción de la “nobleza”, los “pocos” que dominaban el Senado y pretendían conservar esa autoridad; en ocasiones identifica virtualmente la facción con el Senado. Estos hombres tiranizaban al Estado; los plebeyos buscaban la libertad. / Los optimates incluyen toda la clase de la que provienen los senadores, la nobleza campesina, los comerciantes y aun los libertos. Son optimates todos los que en política cumplen con el deber de servir a los deseos, los intereses y las opiniones de los “buenos y los prósperos”. / Los populares solían proponer, en desafío con el Senado, la distribución de tierras y de granos o la disminución de las deudas; los optimates se resistían en nombre de los derechos de propiedad o la economía pública. / Los optimates, eran por cierto, oligárquicos. Los populares, democráticos” y agrega: “Ni los populares ni los optimates constituían partidos de una vida permanente” [P. A. Brunt, Conflictos sociales en la República Romana (Plebeyos contra patricios)] en sentido estricto no son partidos.

Güelfos y gibelinos durante la Edad Media: Los güelfos [en italiano Guelfo, plural Guelfi, forma italiana de Welf, la familia a la que pertenecía Enrique V (1086 – 1125) último emperador de la dinastía salía o dinastía francona] y gibelinos [por el castillo de Waiblingen de los la casa de los Hohenstaufen de Suabia] [Cantù, Cesare (1855). Historia universal 6. Imp. de Gaspar y Roig. p. 758] son facciones que apoyaban al Papa y al Santo Emperador Romano respectivamente, en las ciudades-estado italianas del centro y norte de Italia durante los siglos 12 y 13, y se asocia a la lucha por el poder entre el Papado y el Sacro Imperio Romano que había surgido con la Querella o Disputa de las Investiduras, que comenzó en 1075 y terminó con el Concordato de Worms en 1122. Sin embargo, en Italia la división entre güelfos y gibelinos persistió hasta el siglo 15.

Jacobinos y girondinos en la Francia revolucionaria: En la Revolución francesa los jacobinos [del francés jacobin; propiamente 'dominico', por celebrar sus reuniones en el convento dominico de de Saint Jacques (San Jacobo), derivado del latín Iacobus 'Jacobo', por alusión al hospicio de peregrinos de Santiago de Compostela del que se encargaban estos religiosos (Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, entrada: jacobino, na)] eran los miembros del grupo político llamado Société des amis de la Constitution [= Sociedad de Amigos de la Constitución], llamado Club breton, y más conocido entonces bajo el nombre de club des Jacobins [= club de los Jacobinos], republicanos, defensores de la soberanía popular, propugnaban el sufragio universal, y su visión de la indivisibilidad de la nación los llevaba a defender un estado centralizado; girondinos [del francés girondin, porque el grupo se formó en torno a algunos diputados del departamento francés de Gironda (Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, entrada: girondino, na)] es el nombre dado a un grupo político moderado y federalista de la Assemblée nationale législative [= Asamblea Nacional Legislativa] (1791 - 1792) y de la Convention nationale [= Convención Nacional] francesa (1792 - 1795).

Tories y Whigs: En mayo de 1679, Anthony Ashley-Cooper, primer conde de Shaftesbury, presentó a la cámara baja el Exclusion Bill [= proyecto de ley de exclusión], una ley tendente a la exclusión de Jacobo, Duke of York (1633 – 1701), convertido al catolicismo, de la sucesión al trono de Escocia y de Inglaterra e Irlanda dando origen a la llamada Exclusion Crisis [= Crisis de Exclusión] (1679 – 1681).

Para prevenir que este proyecto fuera aprobado como ley, Carlos II (1630 – 1685) había disuelto el parlamento en julio de 1679, y cuando un nuevo Parlamento fue elegido poco tiempo después, Carlos simplemente se negó a convocarlo a reunión. Entonces recibió una lluvia de peticiones pidiéndole que reuniera el parlamento. Los partidarios de la corte, llamados Abhorrers (del inglés abhorrence: antipatía, aversión, odio) por su antipatía y repulsión hacia la acción de aquellos que habían firmado peticiones, se reunieron en la facción política, fundada por Thomas Osborne, Earl of Danby (1632 – 1712), llamada Tory (insulto, derivado de la palabra del Oriente de Irlanda tóraidhe, Irlandés moderno tóraí – fuera de ley, ladrón, de la palabra irlandésa tóir, que significa 'persecución', desde que los fuera de ley fueron "hombres perseguidos") en tanto que los 'Petitioners', que sostuvieron activamente el texto de la ley, son el origen de los Whig (inicialmente un insulto: 'whiggamore', un conductor de ganado). [Encyclopædia Britannica: "Whig and Tory" (21014)].

La facción Tory cesó de existir como una entidad política organizada a principios de los 1760s, pero en el siglo XIX se reconstituiría como Tory party en tanto los Whigs que dominan la política inglesa a lo largo de prácticamente todo el siglo XVIII, pasaran a denominarse Liberal Party dando con ello lugar al moderno partido político.

Federalistas hamiltonianos y republicanos jeffersonianos: “las formaciones prepartidarias de federalistas hamiltonianos y republicanos jeffersonianos en los Estados Unidos posteriores a la jura de la constitución” (Malamud).

La institución de la representación, la democracia moderna y los partidos políticos Los partidos políticos se presentan como una instancia de mediación entre Estado y Sociedad que viabiliza la representación: “La institución de la representación (…) establece la frontera histórica y teórica entre la democracia antigua o directa y la moderna o representativa. Simultáneamente, se produce la separación gradual entre el gobierno por medio de personas –ya sea en asamblea, consejo o monarquía— y el gobierno por medio de partidos –party government.” (Malamud).

Diferenciación intelectual entre partidos y facciones Como explica con detalle Giovanni Sartori [Partidos y sistemas de partidos, Alianza Editorial, Madrid [(2005), (versión original 1976)] la primera diferenciación intelectual entre partidos y facciones será construida por Edmund Burke en sus “Thoughts on the cause of the present discontents” (1770) = Pensamientos sobre las causas del actual descontento (Sartori 1980). 

Tengamos presente que no debe identificarse el uso teórico de facción que hacemos uso aquí, con su uso material y teórico en el siglo XVIII: “En ese ámbito, los portadores de ideas afines, intereses coincidentes o, incluso, simpatías personales, elaboraron los primeros lazos de solidaridad de las que en un principio serían llamadas “facciones”. Con una carga de valor negativa, este término hacía referencia a las divisiones políticas subnacionales a las que la concepción organicista, holista y monocrática de la sociedad entonces reinante no podía menos que calificar de antinatural (Sartori 1980)” (Malamud).

“Hollando sendas previamente transitadas por sus compatriotas Hume y Bolingbroke, Burke llegó más allá al comprender que la existencia de divergencias en el seno de la sociedad (y de sus representantes) era una realidad ineludible, pero tales divisiones podían ser canalizadas a fin de mejorar la organización del gobierno y el control de la monarquía.” (Malamud).

Nacimiento de los partidos modernos El partido político, como lo entendemos ahora, surge en el siglo XIX en el Parlamento de Gran Bretaña con la organización estructural de los Tories y los Whigs en el Partido Conservador y Liberal respectivamente: “A pesar de que el origen de los partidos estuvo signado por el desprecio generalizado, su crecimiento en prosélitos y tareas se desarrolló sostenidamente; carecieron, sin embargo, de una justificación teórica lo suficientemente difundida como para aceptarlos con algo más que resignación (…) Puede tomarse como acta de nacimiento formal de los partidos a la Reform Act (reforma electoral) dada en Inglaterra en 1832, lo que implica considerar a todas las asociaciones políticas sectoriales anteriores a esa fecha como antecesores de los partidos modernos” (Malamud).

noviembre 01, 2016

Materiales para el estudio de los antecedentes de la idea de representación y formación de los partidos políticos - 1

Materiales para el estudio de los antecedentes de la idea de representación y formación de los partidos políticos - 1

Andrés Salvador

Posición del sujeto en la agregación política del mundo antiguo. En  el mundo antiguo como bien observa Aristóteles la agregación política [aquí la polis = Ciudad] es anterior al individuo: “es evidente que la ciudad es por naturaleza y es anterior al individuo (…) Y el que no puede vivir en comunidad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la ciudad sino una bestia o un dios  (I,14)” [recordemos que para Aristóteles: “la ciudad es una de las cosas naturales, y que el hombre es por naturaleza un animal social, y que el insocial por naturaleza y no por azar es o un ser inferior o un ser superior al hombre” (I,9)][1]. En este contexto las libertades privadas [el individuo como particular] que integran lo que Benjamin Constant llama libertad de los antiguos se caracteriza por el hecho de: “la subordinación absoluta del individuo a la autoridad del todo (…) la autoridad del cuerpo social se interpone e importuna la voluntad de los individuos (…) En las relaciones más domésticas, la autoridad interviene igualmente (…) Las leyes regulan las costumbres y como las costumbres lo abarcan todo, no hay nada que las leyes no regulen (…)  entre los antiguos, el individuo, soberano casi habitual en todos los asuntos públicos, es esclavo en todas las relaciones privadas (…) como particular está circunscrito, es observado, reprimido en todos sus movimientos; como parte del cuerpo colectivo, puede ser a su vez privado de su estado, despojado de su dignidad, desterrado, condenado a muerte, por la voluntad discrecional de la colectividad de la cual es parte” (Constant).

El sujeto político se piensa como parte de un agregado anterior antes que como individuo, de allí que Constant afirme: “Los antiguos, como dice Condorcet, no tenían idea de los derechos individuales. Los hombres no eran, por así decirlo, más que máquinas para las cuales la ley regulaba los resortes y dirigía las ruedas”[2]. Hay pues un: “sometimiento de la existencia individual al cuerpo colectivo” (Constant).

Ejercicio de la soberanía por el individuo en los asuntos públicos en el mundo antiguo. Ahora bien la libertad de los antiguos para el individuo, parte del agregado socio-político [=cuerpo social / cuerpo colectivo / colectividad], en los asuntos públicos [el individuo como ciudadano]: “consiste en ejercer colectiva y (…) directamente varias partes de la soberanía”[3] lo que constituye una fundamental diferencia respecto del modo que en orden a esos asuntos se ejerce la libertad de los modernos, que examinaremos más adelante, en efecto: “La participación que en la Antigüedad tenían todos en la soberanía nacional no era, como ahora, una suposición abstracta. La voluntad de cada uno representaba una influencia real: el ejercicio de la voluntad era un placer vivo y repetido. Como resultado, los antiguos estaban dispuestos a hacer grandes sacrificios para la preservación de sus derechos políticos y de su participación en la administración del Estado” (Constant). “la libertad de los antiguos (…) consistía en la participación activa y constante en el poder colectivo” (Constant).

En concreto debido a que en la Ciudad Antigua  “el individuo se había perdido de alguna manera en la nación, y el ciudadano en la ciudad.” (Constant) el sujeto integrado en el cuerpo colectivo  que detenta la <soberanía nacional> ejerce partes de esta <soberanía> de forma tanto colectiva como directa, por ello como explica Constant el sistema representativo: “es un descubrimiento de los modernos (…) [ya que] el estado de la especie humana en la Antigüedad no permitía a una institución de esta naturaleza introducirse o establecerse”.

En sentido estricto entre los antiguos (en la Ciudad) no hay representación tal como se entenderá en la modernidad: “En el mundo antiguo (…) era imposible la existencia de un gobierno popular regular fuera de los muros de una poblacion, de una ciudad, porque las condiciones físicas indispensables para formar y propagar una opinion no se encontraban sino entre aquellos que podian reunirse i discutir los asuntos públicos en la misma agora. Créese generalmente que este obstáculo ha desaparecido desde la adopcion del sistema representativo” [John Stuart Mill, El gobierno representativo, ed. Administración la Biblioteca Científica-Literaria (Sevilla) – Librería de Victoriano Suarez (Madrid), 1878, p. 18].

“Ciertos grupos de poblacion, como los habitantes de una ciudad antigua ó los de algunos pueblos de Asia, pueden haber contraido el hábito de ejercitar sus facultades en el manejo de los intereses de la ciudad ó de su aldea: pueden llenar las exigencias de un Gobierno popular en los estrechos limites de su localidad, pero permaneciendo estraños í todo uso, á toda capacidad de atender los intereses de otras muchas ciudades semejantes” (Stuart Mill, p. 111).

La libertad de los antiguos (Constant) se corresponde a los que Isaiah Berlin llama libertad positiva [esto es “el ser libre para algo” lo que supone pensar la libertad del actor social como “sujeto” (Berlin)] ahora esta libertad era posible porque el hecho de ser hombre no implicaba el ser sujeto de derecho y menos aún sujeto político: “Sin la población esclava de Atenas, veinte mil atenienses no hubieran podido deliberar cada día en la plaza pública” (Constant).

“El objetivo de los antiguos era el reparto del poder social entre todos los ciudadanos de una misma patria; eso era lo que llamaban libertad” (Constant)[4].

Posición del sujeto en la agregación social del mundo medieval En la Edad Media el agregado anterior del cual el sujeto político se piensa parte se representa en términos de estamento y como resultado de ello explica Erich Fromm: “Al poseer desde su nacimiento un lugar determinado, inmutable y fuera de toda discusión, dentro del mundo social, el hombre se hallaba arraigado en un todo estructurado, y de este modo la vida poseía una significación que no dejaba ni lugar ni necesidad para la duda. Una persona se identificaba con su papel dentro de la sociedad; era campesino, artesano, caballero, y no un individuo a quien le había ocurrido tener esta o aquella ocupación. El orden social era concebido como un orden natural, y el ser una parte definida del mismo proporcionaba al hombre un sentimiento de seguridad y pertenencia” (Fromm, p. 68).

La obligación de consejo en el feudalismo y las instituciones estamentales representativas En función de los pactos feudo-vasalláticos, el vasallo se comprometía a prestar al señor servicios de consejo y auxilio —concilium et auxilium— y será esta obligación de consilium la que “subyacía en la participación de la élite urbana” (Carlos Astarita, Del feudalismo al capitalismo: Cambio social y política en Castilla y Europa, pg. 103) en instituciones estamentales representativas como las Cortes [que derivan de la Curia regia y con mayor precisión de un tipo particular de la misma llamada Curia Plena o Pregonada] en los reinos cristianos de la península ibérica (1188), los États généraux = Estados Generales en el  royaume de France = reino de Francia (1302), o el Model Parliament = Parlamento Modelo, término utilizado para el  Parlamento de Inglaterra del rey Eduardo I en 1295 [desarrollado a partir del Magnum Concilium = Gran Consejo que aconsejó al rey durante la época medieval que se corresponde al papel del Conseil du Roi en Francia].

Ahora el consejo es ante bien una servidumbre resultado del contrato sinalagmático que supone la relación  de Vasallaje que propiamente el <Derecho> de un sujeto político pensado en términos de <individuo> y  las instituciones estamentales representativas son un  modo de materializar la relación entre el Rey y el Reino que se articulan por relaciones vasalláticas, en este sentido por ejemplo la representación del tercer estado, común o pueblo llano no alcanza a los campesinos sino a las élites urbanas de ciertas ciudades a las que se concedía <voto en Cortes>, por lo que tampoco puede identificarse dicha representación con la que se observa en las democracias representativas de la Edad Contemporánea [no es un dato menor que el término democracia representativa es utilizado por primera vez por Alexander Hamilton en 1777[5]]

Posición del sujeto en la agregación social del mundo moderno Entre los modernos la libertad: “consiste en el disfrute pacífico de la independencia privada” (Constant) es decir que “El objetivo de los modernos es la seguridad en el goce privado y llamamos libertad a las garantías concedidas por las instituciones para ese goce” (Constant) en consecuencia “los individuos tienen derechos que la sociedad debe respetar” (Constant).

Por ello la libertad de los modernos se corresponde con la libertad negativa [“el estar libre de algo” lo que supone pensar la libertad del actor social como “objeto” (Berlin): “En este sentido la libertad política es (…) el ámbito en que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros (…) Sólo se carece de libertad política si algunos seres humanos le impiden a uno  conseguir un fin” (Berlin)] que Constant la describe en estos términos: “En primer lugar, pregúntense ustedes, señores, lo que hoy en día entiende por la palabra libertad, un inglés, un francés, un estadounidense. Para cada uno de ellos consiste en el derecho de no someterse sino a las leyes, de no ser ni arrestado, ni detenido, ni ejecutado, ni maltratado de ninguna manera, a causa de la voluntad arbitraria de uno o varios individuos. Es para cada uno de ellos el derecho de decir su opinión, de elegir una profesión y ejercerla, de disponer de su propiedad, incluso abusando de ella; de ir, de venir sin permiso y sin dar explicación de sus motivos o de sus procederes. Es para cada uno de ellos el derecho de reunirse con otros individuos, ya sea para compartir sus intereses o profesar el culto que él y sus asociados prefieran, ya sea simplemente para colmar sus días o sus horas de la manera más acorde a sus inclinaciones, a sus fantasías” (Constant).

Comprensión de la evolución de la libertad de o positiva de los antiguos a la libertad para o negativa de los modernos La comprensión de “la evolución de la libertad de a la libertad para” (Fromm, p.154) [Tengamos presente que según Fromm estas: “dos tendencias contradictorias (…) corren paralelas o, con más precisión, se entrelazan de continuo” y que en “algunos períodos y en ciertos grupos sociales” la libertad humana en uno de sus sentidos puede constituir el factor dominante (Fromm, p.154)] condición necesaria para localizar en su contexto el asunto de la representación requiere atender a las consecuencias de la: “libertad de los vínculos tradicionales de la Edad Media” (Fromm, p.134. Negrita mía).

En la sociedad antigua medieval se advierte una con-fusión [fusión-con] entre el espacio teórico y material de lo público con el espacio teórico y material de lo privado: “En las cosas que nos parecen más útiles, la autoridad del cuerpo social se interpone e importuna la voluntad de los individuos” (Constant) así: “Todas las acciones privadas están sometidas a una vigilancia severa. Nada se dejaba a la independencia individual, ni las opiniones, ni las profesiones, ni sobre todo la religión. La facultad de elegir su religión, facultad que nosotros consideramos como uno de nuestros derechos más preciados, habría parecido para los antiguos un crimen y un sacrilegio” (Constant) de esta forma por ejemplo: “En Roma, los censores llevan un ojo escrutador al interior de las familias. Las leyes regulan las costumbres y como las costumbres lo abarcan todo, no hay nada que las leyes no regulen” (Constant). [La correspondencia entre el ámbito de lo Público con lo Privado lleva a una correspondencia del Derecho Público (Leyes) con el Derecho Privado (Costumbre)[6]]

Posición del sujeto en la agregación política del mundo moderno: El sistema representativo 

La noción de Estado es resultado de la modernidad, en donde el Estado y la Sociedad, si bien están interconectados, se muestran diferenciados. Así, lo político, lo público, lo general se presenta separado y autónomo de lo privado[7].

La separación teórica entre Estado y Sociedad da lugar al problema de la representación de la Sociedad en el plano del Estado, momento en donde los partidos políticos se presentan como una instancia de mediación entre Estado y Sociedad, y consecuentemente a: “La institución de la representación, como mecanismo a través del cual la deliberación pública y las decisiones de gobierno se trasladan desde el titular de la soberanía democrática (el pueblo) hacia sus agentes (los representantes)” (Malamud)[8].

La Sociedad (el pueblo) es re-presentada en el plano del Estado (los representantes) en: “el órgano de representación política por excelencia (…) al que la ascendente burguesía fue constituyendo en herramienta de control de las medidas de gobierno: el parlamento (Oppo 1982)” (Malamud).

A consecuencia de esta separación el individuo independiente en el plano de la Sociedad [a la que corresponde la Vida privada] se presenta [en apariencia] como soberano en el plano del Estado: “Entre los modernos, (…) el individuo – independiente en su vida privada– no es, incluso en los Estados más libres, soberano sino en apariencia. Su soberanía está restringida, casi siempre suspendida; y si en épocas concretas (aunque raras), durante las cuales se le satura de precauciones y obstáculos, ejerce esta soberanía, no es sino para abdicarla después” (Constant) se trata entonces de “una participación ideal en una soberanía abstracta” (Constant).

Relación entre la libertad  de los modernos y el sistema representativo La relación entre la libertad  de los modernos y el sistema representativo es señalada por Constant cuando afirma: “Nos hace falta la libertad y la tendremos, pero como la libertad que nos hace falta es diferente a la de los antiguos, esta libertad necesita otra organización distinta a la que le convendría a la libertad antigua” (Constant); para la libertad antigua: “entre más consagraba el hombre tiempo y fuerza al ejercicio de sus derechos políticos, más se creía libre” (Constant) en tanto, para los modernos: “en la especie de libertad, de la cual somos susceptibles, en la medida que el ejercicio de nuestros derechos políticos nos deje tiempo para nuestros intereses privados, la libertad nos será más preciosa. / De ahí viene, señores, la necesidad del sistema representativo. El sistema representativo no es otra cosa que una organización que permite a la nación descansar sobre algunos individuos lo que no quiere o no puede hacer ella misma” (Constant).

En otros términos: “El sistema representativo es un poder otorgado a un determinado número de personas por la masa del pueblo, que quiere que sus intereses sean defendidos y que sin embargo no tiene tiempo de defenderlos siempre por sí mismas” (Constant).

El sistema representativo subyace a la forma en que la libertad se presenta a los modernos, para los cuales esta: “En fin, es el derecho, para cada uno de ellos, de influir en la administración del gobierno, ya sea para el nombramiento de todos o de algunos funcionarios, ya sea para las representaciones, las peticiones, las solicitudes, a las que la autoridad está más o menos obligada de tomar en consideración” (Constant).


[1] Cf. Aristóteles, Política, ed. Gredos, Madrid, 1988, trad. cast. de Manuela Gracía Valdés, pp. 50 y 52.

[2] Cf. Benjamin Constant, Sobre la libertad de los antiguos comparada a la de los modernos, Traducido por Carlos Patiño Gutiérrez.

[3] El de soberanía es un concepto asociado al desarrollo de los estados modernos, y en consecuencia ausente en la antigüedad o en la edad media  por lo tanto el empleo del término por Constant es anacrónico.

[4] De allí que el kratos = poder sea colocado en el centro del espacio cívico con lo que se evita su acaparamiento por uno de los elementos múltiples (personalidades) que componen la ciudad, con la consecuente aparición de la tiranía y la lógica ruina de la misma, localización esta que se designa como Isonomia con arreglo a la cual dichos elementos obedecen todos juntos a una ley común (Vernant, p.87)

[5] From Alexander Hamilton to Gouverneur Morris, 19 May 1777: But a representative democracy, where the right of election is well secured and regulated & the exercise of the legislative, executive and judiciary authorities, is vested in select persons, chosen really and not nominally by the people, will in my opinion be most likely to be happy, regular and durable.

[6] La separación entre ambos espacio teóricos se opera en el contexto de las revoluciones burguesas de los siglos XVII – XVIII.

[7] Córdova, Arnaldo, "Sociedad y Estado En El Mundo Moderno", en Sociedad y Estado en el Mundo Moderno, México, Editorial Grijalbo, 1976, pp. 19-68

[8] Andrés Malamud, Partidos políticos, en: Julio Pinto (compilador), Introducción a la Ciencia Política, Eudeba, Buenos Aires, 2003 (cuarta edición), Capítulo 7.

julio 31, 2016

Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (s.f.)

Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, ed. Sal terrae, Maliñao (Cantabria), s.f., 4. edición, 64 páginas
San Ignacio de Loyola
Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (1491-1556) es un texto fundamental de la espiritualidad católica publicado originalmente en 1548 sobre la que el siempre presente P. Leonardo Castellani escribe:

"Este cuaderno contiene las experiencias ascéticas de un soldado del Renacimiento, y su elaboración por él mismo, de un método y un training (entrenamiento) aplicable a todos. ¿Se ha reflexionado lo suficiente sobre la enorme paradoja que tal hecho involucra? El hecho es éste: una experiencia religiosa concreta, una conversión ha sido como desindividualizada y arquetipada, sin convertirse por eso ni en un rígido esqueleto ni en un fantasma abstracto. Pienso que si los E.E. no existieran, parecerían imposibles. Si antes de San Ignacio hubiéramos presentado el proyecto a los teólogos y a los filósofos, se hubieran reído, o tal vez enojado –según el humor. Algunos los hubieran declarado imposibles: utópicos. Otros, los hubiesen tenido por heréticos: pelagianos. O se hubieran escandalizado ante la sola idea de una máquina de convertir, tal como el buen hermano Pedroche en su protesta a la Inquisición de Toledo." [La catarsis católica en los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, ed. Epheta, 1991, p. 119].

julio 24, 2016

Presentación de "El ojo de Aláh" de Roberto J. Villalba

Daniel Manzur, Roberto J. Villalba y Andrés Salvador (der.)

Este sábado 24/07 en ocasión de la 6ª Feria Provincial del Libro (Corrientes - Argentina) tuve la oportunidad de asistir junto al querido Amigo Daniel Manzur a la presentación del libro <El ojo de Aláh> (ed. Moglia, Corrientes, 2016) escrito por el reconocido cirujano cardíaco Roberto J. Villalba, autor que nos presenta en esta obra un escenario que nos remite como señala en el prologo el artista plástico Luís A. Llarens a Poe, Kafka y siiiii... a mi venerado H.P. Lovecraft!!!

El pasado 9 de Julio pude conocer personalmente al autor precisamente gracias al siempre intelectualmente inquieto Daniel Manzur, impresionandome no solo por su erudición sino también por su profunda Humanidad.